La parálisis de Bell aparece de forma repentina: un lado de la cara deja de moverse correctamente. Sonreír, cerrar el ojo o hablar puede ser difícil y sobretodo, se ve asimétrico.
Una forma sencilla de entenderlo: el nervio facial es como un cable que transmite la señal del cerebro. Cuando se inflama, la señal no llega bien y los músculos dejan de responder, o empiezan a responder de manera desorganizada.
Otitis, Herpes Zóster, estrés, neuritis vestibular... hay muchas posibles causas detrás del inicio abrupto de una parálisis de Bell.
Esperar a que la parálisis facial no basta, hay que guiar la recuperación para evitar complicaciones o situaciones irreparables.
En LA NAVE trabajamos con un enfoque clínico basado en control motor, neuroplasticidad y neurorrehabilitación. No prescribimos ejercicios sin más, sino que trabajamos desde la reeducación del sistema nervioso.
Porque el cerebro se va a intentar adaptar desde el primer día. Y eso significa que un mal patrón aprendido temprano puede mantenerse en el tiempo. Necesitamos reconfigurar tu sistema nervioso periférico desde el primer minuto.
Cuanto antes intervengamos, obtendremos mejores resultados.
Volver a expresarte con normalidad, sin esfuerzo ni asimetrías.
Volver a saborear.
Sentirte tú.
Si buscas tratamiento de parálisis de Bell en Barcelona, en LA NAVE te ayudamos con un enfoque basado en ciencia y mucha experiencia clínica.
Reserva tu valoración aquí, y empieza a recuperar el control.